Quizá no me creáis (graduado en física, máster en física teórica y oposición con plaza aprobada a la primera) pero en la ESO suspendía las asignaturas de matemáticas y de física y química.
Hoy os voy a hablar de mi periplo por la ESO y de cómo un profesor cabrón y pasota, con cero interés en nuestro aprendizaje, acabó por conseguir de manera indirecta que me gustara la física.
Al lío.